Sucede que estas semanas ha comenzado un nuevo movimiento estudiantil que aspira a conseguir que la educación sea gratuita porque como todos saben: es un derecho para todos. Pero probablemente no es lo único que se ha oído como noticia, ya que estos chicos han estado marchando, organizando paros y entre todo esas manifestaciones sólo han mostrado rabia e ira por el mundo que los rodea más que una lucha clara y de contenido para todos quienes están pendientes de cada uno de estos sucesos.
La educación en Chile todos los años es tema, la mayor parte del tiempo ha sido el boleto escolar y pronto se vio la clara lucha de los pingüinos que realmente se lucieron imponiendo su descontento hacia varías peticiones seguras y con respaldo que fueron tomadas por el ministerio de aquél entonces, pero con poca seguridad concretadas.
Alto. Para no entrar en comparaciones, es bueno saber que sí, realmente nuestra educación tiene un montón de falencias en lo que es su organización estatal, la cual dirige y entrega a todos colegios, ya sean privados, subvencionados o municipales, una pauta que seguir y donde se pone en claro las enseñanzas que deben tener adquiridas los alumnos antes de enfrentarse con la universidad, la cual también deja bastante que desear frente a los profesionales que egresa.
Si bien los estudiantes universitarios están pidiendo universidades gratuitas, estudios de nivel e igualdad. Cómo es posible que niños que estudian en una universidad (que deben tener cierto manejo de organización grupal, liderazgo y comunicación) no sea capaz de generar un proyecto educacional decente que especifique de dónde vienen los principales errores del aprendizaje en los colegios y luego continuar detalladamente los que a su vez tienen las universidades. Explicar por qué debería ser gratis, qué tipo de cambios se deberían realizar, crear pautas de afinidad con los diferentes tipos de alumnos que eligen estudiar en aquellas aulas, motivar el uso de la tecnología que hoy todos manejan (o deberían), entre una multitud de otras equivocaciones, que son primordiales antes de que una universidad se convierta en gratuita.
Hacer algo concreto, donde el sueño que comienza con las rabias de marzo, se convierta en un avance que a medida que van leyendo, estudiando y adquiriendo sabiduría, puedan llevar a cabo con un puesto imponente, donde los jóvenes que vengan de las siguientes generaciones se apasionen por poder cambiar los malos elementos que vayan quedando o renaciendo, gracias a los nuevos factores políticos que manejen el país, y no hablo solo de lo gubernamental, hablo de las clínicas, los colegios municipales, privados, museos, leyes, fiscalías, sanciones, cárceles. De todas esas áreas que mantienen de pie a un país.
Hay que ser también concretos y mirar todas las aristas de este caso. Si los estudiantes desean estudiar gratis, que por favor se pongan las pilas y antes de hacer cualquier cosa, (hasta y pagar por dar la mediocre PSU) sepan si realmente quieres estudiar en una universidad, instituto, tomar cursos, o alguna otra cosa, ya que son muchos los jóvenes que en este momento está luchando por algo que otros no aprovechan, y que es, la sabiduría, esa que entrega un ser que ha vivido más en esta vida, a otro, que está armando el camino y pretende generar más cambios que aquél tutor, que por ley de la vida, pronto será parte de los extensos cementerios del país.
No todos son buenos para estudiar, entonces la pregunta que se debe realizar es: ¿Todos deben estudiar algo? Piensen en cuantas carreras que aún son impartidas crean alumnos mediocres que muchas veces no le toman el peso a lo que hacen y que luego son parte de la humanidad que empeora este sistema por el que tanto luchamos.
* Como dice en el inicio, este texto fue escrito en la primera semana de revuelca educacional.
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