Era como unir dos pasiones, sentir tu peso dos veces en mi alma.
Me convertía en una niña con ganas de esconderme entre la gente.
Quería jugar desde ése mundo que tenías arriba.
Me sentía orgullosa de ser parte del complemento de prioridades
De entender todo lo que pasaba por tu mente en ese instante tan placentero para ti.
De sentir el nerviosismo de saber que estamos ahí y que nos observamos desde lejos.
De no vernos, pero disfrutarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario